Correr con lluvia: consejos y recomendaciones

Miras por la ventana, ves que ha comenzado a llover y entonces te asaltan pensamientos del tipo: «Mejor dejo el entrenamiento para otro día», «Es que no tengo ganas de mojarme», «Si llego empapado igual enfermo», «La gente va pensar que estoy loco».

Es normal que nos entren dudas pero la lluvia no debe hacernos renunciar a un entrenamiento. Si vives en una zona con un clima lluvioso o si alguna vez has seguido un plan de entrenamiento, seguramente te hayas tenido que enfrentar en más de una ocasión a la lluvia, y ya te habrás dado cuenta de que no es para tanto.  Al fin y al cabo la lluvia sólo moja.

Se dice, y con razón, que los entrenamientos en estos días valen doble y que merece la pena el esfuerzo. Completar un sesión en estas condiciones meteorológicas adversas nos proporciona una sensación de satisfacción muy reconfortante por haber cumplido nuestro objetivo.

En el caso específico de un maratón, debemos acostumbrarnos a este tipo de entrenos ya que perder muchas salidas implica inevitablemente arruinar toda la preparación.

Por eso, para que puedas afrontar con éxito tus próximas carreras bajo la lluvia, a continuación te traemos una serie de consejos y trucos:

No tengas miedo – La lluvia es divertida

No hay nada malo en entrenar con tiempo lluvioso, salvo que el agua caiga de forma muy intensa o en forma de tormenta. En este caso, lo adecuado sería aplazar el entreno o, si nos pilla en medio de una sesión, resguardarnos y volver cuanto antes a casa.

Una lluvia leve o moderada no debería ser excusa para saltarse una sesión. Además, correr con lluvia es algo muy divertido que nos permite disfrutar como lo haciamos cuando eramos niños. Correr bajo el agua nos traslada a la infancia.

Usa ropa adecuada – No demasiada e impermeable

Debemos elegir una equipación que nos proteja lo mejor posible del agua y la humedad. En general, debemos optar por ropa impermeable y que permita una buena transpiración.

carretera mojada lluvia

Una prenda que se hace especialmente útil en estas situaciones es una gorra perlante. La visera evita que las gotas de agua nos caigan en la cara y los ojos, algo bastante incómodo.

También, al verse reducida la visibilidad por efecto de la lluvia, es conveniente añadir algún elemento reflectante para poder ser vistos sin dificultad.

Por último, debemos evitar ir vestidos con demasiadas prendas. Cuando llueve las temperaturas suelen ser más moderadas por lo que no es necesario usar muchas capas. Además, cuando llevemos un rato corriendo la ropa irá cogiendo más peso al absorber parte del agua.

Cuidado con las rozaduras – ¡No a las ampollas!

La humedad provocada por el agua de la lluvia incrementa notablemente el riesgo de generar ampollas y rozaduras incómodas.

Si tienes tendencia a sufrir de estas dolencias, un truco muy efectivo es untar con vaselina la zonas más sensibles del cuerpo como las axilas, los pezones o los dedos de los pies.

Menos intensidad – Las series para otro día

Los días lluviosos no son los más adecuados para realizar entrenamientos especialmente exigentes. El riesgo de caída o resbalones aumenta con la velocidad.

En el caso de las series, los tiempos de recuperación, que suelen hacerse trotando o en reposo, puede hacer que perdamos demasiada temperatura corporal.

Tampoco sería el mejor día para una tirada larga, en este tipo de sesiones de mayor duración estamos incrementado el tiempo de exposición a la lluvia por lo que es posible que acabemos empadados.

zapatillas lluvia running

Pruebas tus zapatillas – ¡Cuidado zona resbaladiza!

No todas las suelas tienen el mismo agarre en condiciones climatológicas adversas y algunas pueden jugarnos una mala pasada.

Si es la primera vez que usamos el calzado en lluvia, debemos ir con precaución  hasta ver como rinden en mojado. Hay que estar especialmente atentos a las curvas y giros o al pisar en superficies distintas al asfalto, como las tapas de las alcantarillas.

Vigila el circuito – ¡Alerta charcos!

Debemos tener cuidado con los charcos y balsas de agua que se pueden formar en la calzada. Si pisamos alguno lo más probable es que se nos calen las zapatillas, con la incomodidad y riesgos que esto conlleva.

Si eres de los que suele correr por tierra o césped, quizás debas plantearte cambiar al asfalto en los días con lluvia. El riesgo de encontrar charcos suele ser menor en esta superficie.

charco lluvia

Los estiramientos mejor en casa – No te enfries

Mejor no pararse en la calle a realizar los ejercicios de estiramiento. Es preferible hacerlo en un lugar resguardado del frío y la lluvia.

Estar parado bajo la lluvia hará bajar la temperatura de nuestro cuerpo y nos expone demasiado a pillar un resfriado o catarro.

Ve directo a la ducha – El merecido premio

Lo primero que debemos hacer al llegar a casa es quitarnos la ropa mojada para, igual que comentamos anteriormente, no enfriar el cuerpo en exceso.

Tampoco debemos dejar pasar mucho tiempo antes de meternos en la ducha. Un buen baño después de este tipo de entrenamiento es una de las cosas más reconfortantes que existen en la vida de un corredor, es nuestro trofeo a un gran esfuerzo. Además el agua caliente facilita la recuperación de la temperatura corporal normal.


Y tú ¿Tienes algún otro truco o consejo más para los días con lluvia? Compártelo en los comentarios.

¿Te ha gustado el artículo? (Valóralo)

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando...

Deja un comentario